
La revista "Nature" acaba de publicar los resultados de una interesante investigación llevada a cabo por el Instituto Max Planck de Leipzig (Alemania). En ella, se abre la posibilidad de que una tercera especie de homínido pisara nuestro planeta hace entre 48.000 y 30.000 años junto a neandertales y humanos de características modernas.
¿Nuestro pasado fue diferente al que conocemos? ¿Podríamos estar ante un descubrimiento que cambiará los libros de historia? ¿Qué pasó con esta otra especie que convivió con nosotros?¿serían estos los protagonistas de cientos de pintadas murales de nuestros antepasados, cuyas figuras aún no acertamos a descifrar? ¿Serían ellos los reflejados en cuevas que nuestros
"homínidos padres" nos quisieron dejar en mensajes ocultos en sus pintadas? el descubrimiento abre puertas a un sinfín de posibles teorías. ¿Como hubiera sido el planeta si, en lugar de sobreponernos nosotros como especie dominante, se hubieran sobrepuesto ellos? y sobre todo ¿Porqué desaparecieron? ¿quizás por propia selección natural, o fueron una de las primeras especies que sucumbieron al carácter exterminador del ser humano actual?
Además de esto, la capa de hielo de Ross en la Antártida ha sido protagonista recientemente de uno de los descubrimientos más sorprendentes del año. Durante la realización de un proyecto científico desarrollado por la NASA, se ha conseguido captar, mediante una cámara, la existencia de dos curiosas formas de vida que no se esperaba encontrar: un camarón de reducido tamaño y un tentáculo de lo que los investigadores han interpretado como perteneciente a una medusa de unos 30 centímetros de largo.
El proyecto estudia actualmente el estado de conservación de algunos casquetes polares y en él participa, entre otros, el científico español Alberto Behar, quien a través de una sonda de 3 cámaras que se descolgaron por una perforación de 20 centímetros realizada en el hielo, lograron filmar estas insólitas criaturas.
Quizás bajo capas de hielo se encuentre el verdadero libro de nuestra historia, escrito en pequeños fragmentos congelados y conservados a lo largo del tiempo, esperando que visionarios accedan a ellos y abran las páginas de la historia real a unas mentes que aún, a día de hoy, seguimos sin conocer nuestras propias raíces a ciencia cierta.
Fuente de la noticia:
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/24/ciencia/1269450899.html