
El día 22 de Octubre, nos encaminamos a nuestra primera toma de contacto con la casa roja, situada en Telde (Gran Canaria). 
Tras sortear las subidas y bajadas del camino antes de llegar a la casa, nos encontramos con la sorpresa de que el inmueble estaba calcinado, quedando la segunda planta casi totalmente inaccesible. Aún así el equipo de investigación de Canarias Misterio no se rindio, por lo que nos adentramos a esa estructura en la que alberga la leyenda.
Lo primero que pudimos sentir, fue el olor a ceniza que se fundía con la tristeza del lugar. A pesar del maltrecho estado en la que se encontraba la casa, tras haber sido victima de las llamas, seguía conservando ese halo de grandeza y misterio de antaño. 
La fachada principal, estaba formada por grandes ventanales y un gran porton, ladeado por unas escaleras que daban acceso al segundo piso. Desde el primer momento que entramos al edificio, sentimos la extraña sensación de que nos observaban.
Ya en el interior, desde el salón principal se extendian dos pasillos a los lados, desde los que se podían acceder al resto de estancias de la primera planta. El suelo estaba lleno de escombros, estos eran los restos del segundo piso que se habían desprendido tras el incendio, por lo que acceder a las distintas habiataciones, no era tarea fácil.
Una vez recorrida toda la primera planta, nos dispusimos a intentar acceder a lo poco que quedaba del piso superior. En la antesala del primer piso, pudimos observar diversas escrituras en las paredes, talladas de formas poco ortodoxas, llegando incluso a encontrar un pentagrama invertido. Debido al mal estado de la estructura general y del inexistente piso de esa planta, nos vimos obligados a caminar sobre los restos de tabique de los muros del piso inferior y tablones que aun se conserbavan en un estado muy deteriorado.

Guiados por el ansia de encontrar el nombrado pasillo en forma de L, donde se han narrado en muchas ocasiones diversos fenómenos, nos vimos obligados a recorrer ese trayecto, saltando por las vigas de maderas que aún desafiaban el paso del tiempo. Desafortunadamente,
no encontramos ningún indicio de ritual de brujería sino el pentagrama anteriormente citado, debido a que cualquier prueba había sido ocualtado por ese incendio.

Pero a un así, CANARIAS MISTERIO se ha propuesto pasar una noche en su interior, con la esperanza de grabar o filmar algún tipo de fenómeno que vierta veracidad a la leyenda que esconde dicha casa.
En breve se subirá el vídeo de esta primera toma de contacto, así como el posterior articulo de esa prometedora noche.



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