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Lunes, 19 de octubre de 2009



Entre montañas y praderas escarpadas, allí donde corría agua y vida en el pasado, y que el tiempo y el cambio de la naturaleza climática y atmosférica de la isla fueron transformando con el paso de los años, se encuentra uno de los barrancos más conocidos de Gran Canaria. El barranco Guiniguada.

Alojado en la capital de la isla, este denso barranco era una de las principales vías fluviales y acuíferas hace bastantes años, en la época de los aborígenes canarios, ya que por los estudios de la zona, en eras de climas no tan secos como el actual, el barranco era un gran río que nacía desde las entrañas de la isla y abastecía a toda la población colindante hasta desembocar en la costa norteña de Gran Canaria, provocando unas condiciones indeales para la aparición de asentamientos a su alrededor.



Poco a poco, el lugar se fue resecando, ya que el fresco ir y venir de los vientos alíseos no fueron suficiente para mantener la humedad condensada, y el río poco a poco se fué secando, dando lugar a la zanja geográfica que hoy conocemos como el Barranco Guiniguada.

Tras su sequía, la fértil y amplia zona se pobló rápidamente de vegetación, aprovechando los lugareños para plantar sus cultivos en un lugar tan propicio como éste. El barranco, así como sus límites se fueron poblando cada vez más, hasta el punto que hoy en día existen  poblaciones en sus elevados bordes y alrededor, aunque también en el interior del propio barranco.



Quizás por la metropolización de Las Palmas de Gran Canaria, por la aparición de otros núcleos urbanos y comerciales mas importantes, o por la industrialización y posteriormente comercialización del sector económico llevó a que, poco a poco, los cultivos y hogares del barranco se fueran abandonando uno a uno, dando lugar a que en la actualidad existan varias edififcaciones abandonadas en el corazón de éste. Uno de éstos edificios destaca por su gran tamaño y su distribución espacial en su interior, por lo que refleja que posiblemente fuera un internado, un convento, u otro tipo de local donde se recogiera un gran número de personas en su interior, dentro de sus innumerables habitaciones.



Pero lo que nos llama la atención no es su estructura o distribución, sino el hecho de que, a lo largo de los años, ése ha sido un lugar elegido por muchas personas para apagar sus vidas en su interior, dando lugar a un gran número de suicidos por ahorcamiento en él.
¿Porqué ese sitio ha sido testigo mudo de tantos finales?. Quizás el sitio esté envuelto en un velo oscuro y misterioso que atraiga a quienes no soportan las cargas sobre sus hombros que la vida les ha impuesto, o quizás solo busquen la intimidad y tranquilidad de un lugar abandonado a la mano de Dios.



Dicen los que por la zona pasan a horas oscuras, que el viento trae consigo lamentos y gritos de ira de quiénes una vez caminaron sobre la densa tierra del lugar para acabar con sus días bajo el yugo de la áspera cuerda en la que se ahorcaron, y que aún vagan por la zona, en búsqueda de un porqué a la locura que les llevó a tal final.



Ciertos los rumores o no, la realidad es que en el interior de este barranco habitan cientos de casas abandonadas que un día tuvieron su propia historia que contar, y que hoy en día son cuna de cientos de mitos que no dejan indiferente a quién llega a sus oídos, al igual que el lamento de quiénes acabaron allí, pero se niegan a abandonar el lugar aún así...


Tags: barranco, guiniguada, misterios, ahorcamientos, canarias.

Publicado por Chojin-hop @ 15:42  | Lugares de Inter?s
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Comentarios
Publicado por Sigismund-MVD
Domingo, 22 de noviembre de 2009 | 22:38
Edificio abandonado grande en el guiniguada???

?donde?
Publicado por Curioso
Viernes, 15 de octubre de 2010 | 17:33

eso, yo kiero saber dónde están esas casas abandonadas.....me  suena a invención