Nos hemos mudado! Serás dirigido automáticamente en cinco segundos. En caso contrario, puedes acceder haciendo click aquí

Jueves, 10 de septiembre de 2009


Los aborígenes Canarios en general levantaron la admiración de sus conquistadores por ser un pueblo singular, el cuál no conseguían encontrar parecido con otras tribus o pueblos que los europeos hubieran conquistado antes.

Físicamente destacaban por ser personas altas y fuertes, de anchos y fuertes músculos y cara ruda. La mayoría lucía una barba cargada y una larga melena que cuidaban con utensilios de facturación ósea adornados con trenzas en ocasiones; además, poseían una espalda ancha y hombros y brazos fornidos. Pero lo que más destacaba era su mirada. Ojos claros en abundancia y color miles que contrastaba con la piel tostada por las costas canarias y las grandes jornadas de pesca y cacería bajo el astro rey, los canarios poseían una mirada que nada tenía que ver con su físico guerrero, ya que emanaba nobleza y paz.



Tras la llegada de los conquistadores a las costas canarias, los canarios adoptaron una actitud de curiosidad y hermandad con los recién llegados, ya que para ellos era algo totalmente nuevo ver extranjeros en sus costas, si bien ya habían tenido contacto con alguna embarcación pirata. Ésto les pareció curioso a los castellanos, ya que la mayoría de pueblos vírgenes que visitaban se sentían amenazados por su presencia en su territorio.
Tras revelar el verdadero propósito de los conquistadores en sus tierras, los canarios sorprendieron una vez más a sus invasores por ser expertos guerreros y luchadores, ya que no aparentaban ser duchos en el arte de la batalla al carecer de armas de acero y metal o armaduras de combate y armas de fuego. Aún así, los aborígenes sorprendieron por su gran habilidad con los garrotes y lanzas de confección propia, e incluso presentando graves problemas a la infantería castellana por sus emboscadas y trampas, además de por hacer mella en sus filas gracias a su conocida "lucha del palo", que hoy en día se ha dado el título de arte marcial a éste estilo de lucha.
Todo esto no fué suficiente para frenar el imparable avance de los conquistadores, por lo que la conquista progresiva de las islas era cuestión de tiempo. Fué en éstos momentos en los que los aborígenes de las islas dieron la mayor sorpresa a los extranjeros, por lo que se ganaron su respeto como guerreros y amantes de su tierra. Tras las derrotas por parte de los conquistadores, éstos se vieron frustrados por la "poca captura de esclavos" que podían realizar en los pueblos y asentamientos, ya que los guerreros que eran capturados, se lanzaban por los barrancos y acantilados de sus islas, con la premisa de que preferían morir libres en su amada tierra que vivir bajo el yugo de la conquista. Este acto fué seguido por niños y mujeres de todas las islas, sobreviviendo pocos aborígenes pertenecientes a la nobleza, ya que cedían la mano de las jóvenes a los conquistadores a cambio de protección familiar en el nuevo mundo que se avecinada.
Éstos feroces guerreros y amantes de su tierra dejaron grabadas las palabras "Atis Tirma" en la mente de los colonos, ya que era la frase con la que se dirigían a la batalla, y las últimas palabras que emanaban de su alma antes de lanzarce al vació, en busca de morir tal y como habían vivido, tal y como único conocían la vida, libres.
Aún hoy en día no se ha conseguido dar un significado exacto a la frase "Atis Tirma" si bien las teorías mas acepctadas nombran de una oración u voto a Tirma o Magro, posiblemente dioses de la tierra y la vida de los aborígenes, así como una traducción literaria de "nunca esclavo" o "nunca vivo sin libertad".



Tags: guanches, aborigen, aborígenes, canarias, visión

Publicado por Chojin-hop @ 21:54  | Historia Canaria
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Curioso
Domingo, 02 de septiembre de 2012 | 13:05

This is not the end of the history and one day this land will return to what it was

Atis Tirma

----------------------------------------------------

Este no es el fin de la historia y algun dia esta tierra volvera a ser lo que fue

Atis Tirma