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Jueves, 10 de septiembre de 2009

Es difícil separar los relatos de los mitos oceánicos de la antigüedad y las referencias directas a las Islas. En la Antigüedad Clásica el Atlántico era el límite del mundo conocido y los relatos míticos sobre los Campos Elíseos o el Jardín de las Hespérides se mezclan con los conocimientos geográficos de la época. Las citas más antiguas son dudosas y probablemente hacían referencia a distintos puntos del Mediterráneo occidental y de la costa atlántica norteafricana. Las islas Canarias aparecen ya citadas en textos romanos (Plinio el viejo) si bien posiblemente ya fueran visitadas por los fenicios en busca del garum y tintes rojos vegetales como la orchilla (aunque algunos historiadores rechazan esta teoría). Posiblemente, las islas fueron descubiertas por primera vez por el explorador cartaginés Hannon el navegante en su “Periplus”, el primer viaje de circunvalación africano, en el año 570 a.c. El primer documento escrito con una referencia directa a Canarias se debe a Plinio el Viejo, que cita el viaje del Rey Juba II de Mauritania a las islas en el 40 a.C, y se refiere a ellas por primera vez como Islas de los Afortunados (Fortunatae Insulae). En este documento también aparece por primera vez el término Canaria utilizado probablemente para hacer referencia a la isla de Gran Canaria. De acuerdo con Plinio, este nombre le fue dado a la isla en memoria de dos grandes mastines que los enviados de Juba capturaron allí y llevaron posteriormente a Mauritania (el actual Marruecos), y que aparecen representados a ambos lados del actual escudo de Canarias. Esta historia, no obstante, tiene algunos visos de no ser exacta, entre otras cosas porque se sabe que a la llegada de los castellanos y otros navegantes europeos posteriores, las razas de perro nativas del archipiélago eran de pequeño tamaño, al igual que las cabras de los guanches. Actualmente algunas teorías lo relacionan con el etnónimo norteafricano «Canarii», grupo bereber que se ubicaba en la zona noroccidental africana. De hecho el propio Plinio menciona en otro texto a los «Canarii», y si bien de nuevo vuelve a relacionar este término con los perros. El historiador José Juan Jiménez defiende que el término «Canarii» alude a la existencia de lobos marinos.

El geógrafo hispanorromano Pomponio Mela las situó por primera vez con exactitud en un mapa, y Plutarco fue informado por el general Sertorio de la existencia de las islas, a las que este último pensó en retirarse desde España por sus problemas políticos.

Durante mil años, entre los siglos IV y XIV, las islas parecen desaparecer de la historia. El único testimonio documental de esta época, muy dudoso, es el famoso viaje de San Borondón, cuya leyenda se extendió durante siglos por la Europa cristiana. Durante la Edad Media fueron visitadas por los árabes. En el siglo XIV se produce el redescubrimiento de las islas. Se produjeron numerosas visitas de mallorquines, portugueses y genoveses. Lancelloto Malocello se instala en la isla de Lanzarote en 1312. Los mallorquines establecieron una misión en las islas con un obispado, que permaneció desde 1350 hasta 1400, y del cual proceden algunas imágenes y tallas de vírgenes que actualmente son veneradas en las islas y que anteriormente lo fueron por los aborígenes.


Tags: Canarias, aborigen, guanche, europa, europeos

Publicado por Chojin-hop @ 21:14  | Historia Canaria
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